23 Jun 2016

Prevención para cero enfermedades en período vacacional

Con motivo del receso vacacional de mitad de año, el Ministerio de Salud y Protección Social, a través de la Dirección de Promoción y Prevención, desarrolló unos lineamientos y recomendaciones para que los colombianos prevengan enfermedades en esta temporada del año.

Elkin de Jesús Osorio Saldarriaga recordó algunas de las medidas frente a enfermedades como zika, dengue y chikunguña, así como otras medidas de protección personal relacionadas con los cuidados en la exposición solar y el consumo de alimentos y bebidas para evitar que estas vacaciones sean afectadas por enfermedades evitables.

“La ruta de cuidado insta a que los colombianos somos primeros responsables del cuidado de nuestra salud –dijo Osorio Saldarriaga–. En ese orden de ideas, a quienes se dirijan a los Juegos Olímpicos y a clima cálido por debajo y hasta los 2.200 metros sobre el nivel del mar recomendamos tener en cuenta el uso de repelentes, ropa adecuada para evitar picaduras del Aedes aegypti, el mosquito transmisor de zika, dengue, chikunguña y fiebre amarilla”.

Osorio Saldarriaga indicó como otras medidas de prevención las que se relacionan con el cuidado del domicilio y sus alrededores: “Se deben tapar adecuadamente los tanques de almacenamiento de agua; lavar y cepillar fuertemente (con cloro), una vez a la semana, los recipientes en donde se almacena agua, como tanques, albercas, baldes, cubos, palanganas, entre otros; eliminar el agua limpia acumulada en recipientes, llantas, botellas, floreros y otros objetos; y destruir elementos donde se pueda acumular agua que puedan servir de criaderos de larvas”.

A su vez, hizo un llamado para que las personas acudan al médico en caso que haya signos de alerta. “Durante el paseo o al regreso a sus sitios de origen deben estar pendientes de síntomas como fiebre, malestar general, dolor detrás de los ojos, dolor de huesos o en el abdomen; si presenta alguno de ellos, debe acudir a un servicio médico e informar que estuvo en una zona en la que hay presencia de zika, dengue y chikunguña”, explicó

Adicionalmente, se debe evitar la exposición directa al sol, en especial entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde, porque es el período durante el cual la radiación solar es más potente. “Las personas también deben mantenerse hidratadas (preferiblemente con agua), y usar protector solar o elementos de protección directa contra el sol (sombrero, gorra, gafas, entre otros)”, recordó.

Vale la pena anotar que el exceso de exposición al sol es uno de los factores determinantes en el desarrollo del cáncer de piel, por lo que el director de Promoción y Prevención hizo las siguientes recomendaciones:

• El número asociado a los protectores solares (30, 50, 90, etc.) es el factor de protección solar. Corresponde a la cantidad de tiempo que un protector solar permite de exposición al sol sin que la piel se torne roja. Es decir, si a una persona se le enrojece la piel después de 10 minutos de exposición solar, un protector solar 50 lo protegerá 50 minutos adicionales, al cabo de los cuales deberá aplicarlo de nuevo.

• Usar el protector solar media hora antes de salir al sol. Hacerlo de manera abundante y homogénea, porque si se utiliza una capa muy delgada o se frota vigorosamente sobre la piel no se protegerá adecuadamente. El protector debe renovarse cada tres o cuatro horas para que actúe permanentemente.

• Si la piel es sensible a los rayos solares deberán utilizarse prendas de manga larga para evitar quemaduras y daños en la piel.

• Hidratarse constantemente.

Por otro lado, el Ministerio de Salud también recordó las recomendaciones para evitar enfermedades transmitidas por agua no potable o alimentos en mal estado.

• Lavar las manos con agua y jabón, o con una solución de alcohol glicerinado, antes de preparar los alimentos y comer, después de ir al baño, al cambiar los pañales de un bebé, después de limpiar un niño que ha ido al baño, después de sonarse, toser o estornudar, antes y después de dar cuidados a un enfermo, después de tocar animales o sus desechos y cuando estén visiblemente sucias.

• Cocinar completamente los alimentos, especialmente los de mayor riesgo de contaminación, como carne, pollo y pescados.

• Mantener los alimentos a temperatura segura, ya sea fría o caliente.

• Evitar cocinar grandes cantidades de alimentos. Si estos no se van a consumir en un tiempo corto, y si no se tiene refrigerador, es preferible comprarlos frescos.

• Comprar los alimentos en sitios reconocidos y de confianza, especialmente los pescados, mariscos y crustáceos.

• Lavar las frutas y hortalizas con agua segura antes de su consumo.

• Fomentar la lactancia materna.

Además de las acciones anteriormente mencionadas, se recomienda contar con el esquema de vacunación al día en toda la población, tanto infantil como adulta, verificando que si se desplazan a zonas con riesgo de fiebre amarilla, idealmente deben contar con esta vacuna.

Ministerio de Salud